lunes, 15 de febrero de 2010

SdeH 19 Entetanimiento (II)


A mediados del mes de Diciembre pasado, iniciamos con este tema del “entetanimiento”.
Si bien el término nos pareció entonces novedoso, el cúmulo de ideas que engloba, viene siendo motivo de análisis desde antes del siglo XX. Hurgando en sus antecedentes, nos encontramos con un autor, Alan Swingewood, que en su libro “El Mito de la Cultura de Masas”, publicado en 1977,cita en el contenido de una novela de George Gissing, New Grub Street,- algo así como “La calle de las nuevas Larvas”- publicada en 1891, la charla de dos representantes del nuevo mundo de las editoriales masivas que discuten cínicamente la vida ventajosa y la fortuna potencial que les aguarda si transforman el periódico semi-popular Chat (charla) en Chit-Chat (cháchara), y al serio Tatler (charlador) en Tittle-Tattle (chacharero). Y,por que? Porque la segunda mitad del siglo diecinueve es la era de la democracia de masas y del semi-alfabetismo universal: uno de los participantes en la charla dice: "Yo dirigiría el periódico a los semi-educados. .. la nueva gran generación que sale de los internados, los jóvenes, hombres y mujeres, que pueden leer, pero que son incapaces de prolongar su atención. La gente de este tipo quiere algo que los ocupe en los trenes y en los autobuses y en los tranvías... lo que quieren es la información chacharera mas liviana y frívola -pizcas de historias, pizcas de descripción, pizcas de escándalo, pizcas de chistes, pizcas de estadística ... Todo debe ser muy corto, dos pulgadas al máximo; su atención no puede prolongarse mas allá de las dos pulgadas. Aun la charla es demasiado sólida para ellos: quieren oír la cháchara".
Convendrán con nosotros que las anteriores definiciones de los intereses de las masas, no han perdido actualidad.
En un lenguaje casi idéntico, un crítico moder­no, David Holbrook, en "Discrimination and popular culture" escribe del ambiente "informe, desparramado y anti-humano" de la moderna sociedad de masas, en el que la gente lee "revis­tas y periódicos maníacos" al dirigirse a las "tareas insignifican­tes" del trabajo, consiguiendo alivio únicamente en "1os coque­teos de oficina, los cultos a cantantes populares y las fotografías de las mujeres del mes, las charlas del cine y la televisión, las preocupaciones cosméticas y de la moda".
En ese mismo sentido, continúa Swinglewood: La cultura se nivela inexorablemente y se pier­den los patrones: la cultura capitalista y sus artefactos se con­vierten en comodidades, su función es entretener, divertir, redu­cir la conciencia a un estado de pasividad total.
Así, aunque el término “entetanimiento” sea novedoso, la sustancia de aquéllo que denomina, parece estar vigente desde el origen de lo que se gesta y conocemos como “sociedad de masas”, que ahora viene a refinarse generando la llamada “Sociedad de Consumo”
Adicionalmente, diversos pensadores - Tocqueville, Nietszche y Ortega y Gasset, entre otros - se pronuncian en el mismo sentido que le otorga Swingewood. Ortega y Gasset, en su "Rebelión de las masas" expresa que "la Democracia degrada la vida a la psicología de las masas, la transformación gradual de una democracia de ideas liberales en una hosca democracia de masas, intereses y sentimentalismo.
Sociedad del entetanimiento, del consumo, elevado a la categoría de nuevo Santo Grial, siempre inalcanzable por aquéllos que se consumen por no poder consumir.
Hasta la próxima, amigos.

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